La ciencia ficción del siglo XX se disfraza del siglo XXI


México - 22 ABR 2020 -

(Imagen referencía a la serie de los 70 Rumbo a lo
desconocido)


Hoy en día vivimos en un mundo en constante cambio, no solo nosotros cambios con la llegada de la tecnología si no también nuestro entorno en donde convivimos a diario.
Es fascinante observar como la tecnología a obligado a nuestra moral a cambiar después de tantos años conservando una identidad fija, y ¿por qué digo esto?
Porque al cambiar nuestro medio, cambia nuestra perspectiva y a su vez cambia nuestra distracción.
Cuando Frederick Nietzsche comenzó a utilizar la máquina de escribir en sus últimas obras escritas, este cambio describir a mano a una máquina, altero su percepción de su medio, esto nos está pasando exactamente a todos, pues al obtener tecnología nos alejamos cada vez mas de materiales con los que antes se convivían a diario.
Un niño del siglo XX donde aún no existe el internet tiene como distracción solo pararse a sacarle punta a su lápiz u observar el entorno que lo rodea, en cambio un niño del siglo XXI más familiarizado con las nuevas tecnologías su distracción empieza a cambiar, y en lugar de observar y tocar lo que el niño del siglo XX haría por su distracción, este niño empezaría a distraerse desde la misma tecnología a través de las redes sociales y plataformas de internet.
Esta introducción es para observar que la tecnología avanza y entre más avance tenga mayor influencia tiene en nosotros.

Sabiendo todo esto, ¿qué está pasando entonces con la ciencia ficción?

La ciencia ficción nos ha acompañado desde el siglo XIX, y con la llegada del siglo XX hubo un gran estímulo en este género, donde pudo nutrirse bastante gracias a autores como Isaac Asimov,Philip K.Dick, Clifford D. Simak, etc.

Ahora bien, antes de empezar a profundizar más en la ciencia ficción del siglo XX, veamos el cambio que hubo en la idea con respecto a este género del siglo XIX al XX.

Las ideas del hombre del siglo XIX eran muy concretas, estaban decididos a indagar en su imaginación, pero nunca sobrepasando el límite de lo que conoce, por esta razón cuando el hombre del siglo XIX pensaba en un auto volador, solo podía lograr el diseño de algo bastante similar a a las ideas que contemplaba en ese momento, un carro futurista que pudiera volar, se ilustraba como un automóvil de la época, con estas ruedas gigantescas y con un cuerpo parecido al de una carreta pero en la parte de arriba con unas hélices gigantescas o con alas.

La ciencia ficción se podía observar en estos inventos creados por las personas de ese entonces, pero siempre no rebasando la línea de lo que no conocían, siempre basándose de su entorno.
La idea de crear algo desconocido siempre nos ha maravillado, pero resulta verdaderamente complicada adaptarla.

Al llegar el siglo XX, llegan carros más modernizados con una mejor estética, llegan inventos como la televisión, la radio, la computadora, y el hombre empieza a incluir todos estos inventos en su vida cotidiana (su entorno). Esto ayuda al hombre del siglo XX rebasar la línea limite que tenía el hombre del siglo XIX con respecto a ideas ficticias, comienza a indagar más en el: si se pudo llevar una imagen a mi sala, ¿entonces también se podrá hacer esto?  ¿Qué pasaría si esta máquina la usáramos para tal cosa? ¿Si nosotros llegamos a la luna, habrá vida en otros planetas?

Estas preguntas y otras empezaron a bombardear al hombre del siglo XX nutriéndolo aún más que al pobre hombre del siglo XIX y con la llegada de escritores como Isaac Asimov, entra en su revolución en su mejor época, ahora sí que entra en su BOOM.

Llegan ideas innovadoras acerca de robots, viajes espaciales, dimensiones, viajes en el tiempo, etc.

La ciencia ficción no vera otra época similar, comienzan a sacar programas como DIMENSIÓN DESCONOCIDA (1959) o RUMBO A LO DESCONOCIDO (1969), donde comienzan a tratar historias capitulo por capítulo de ciencia ficción.

Llegan películas como Blade Runner, La máquina del tiempo, El planeta de los simios, Robocop, El fin de los tiempos, 2001 una odisea en el espacio, y comienzan a tocar los factores morales de gente que ya convive con aparatos más modernos que los que cuenta alguien del siglo XX, al menos era lo que pensaban en ese entonces, su idea del hombre futurista.

Isaac Asimov en sus historias juega con personas ya moralizadas para convivir con tecnología e inteligencia artificial, donde comienza a cuestionarse como sería una vida llena de visualizaciones, la diferencia del ver a alguien y visualizarla, la lógica de un robot y su falta de la razón.

Pero, sobre todo, aquí no hablamos solo de las historias, si no que gracias a los aparatos tecnológicos que ya existían ellos podían crear sus aparatos ficticios, claro está basándose siempre de su entorno.

Por fin llegamos al siglo XXI, contamos con más tecnología, contamos con algo que ninguno de los escritores o directores de grandes obras del siglo XX contaban, que es el internet.

Contamos con más conocimiento en cuestión del espacio, con más conocimiento en comunicaciones.

Y aun así el hombre del siglo XXI sigue las pisadas del hombre del siglo XX a la hora de crear una película de ciencia ficción, las únicas que se salvarían en este caso sería ejemplo: Interestelar, que está abarcando una idea que solo conoce el hombre actual.
¿Por qué en las historias del siglo XXI se siguen utilizando las mismas herramientas que los hombres futuristas utilizaban de los hombres del siglo XX?

Esto se los puedo responder fácil, y con esto cierro.

en el siglo XX se dedicaban y avanzaban en la ciencia, el hombre del siglo XIX solo se dedica a mejorar su tecnología.

Y eso afecta en la creatividad del hombre actual.




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